Decir que no a una colaboración: cómo hacerlo bien
Cuando empiezas, cuesta muchísimo rechazar algo. Parece que dices que no al trabajo. En realidad estás protegiendo lo único que hace que ese trabajo valga: que la gente se fíe de lo que recomiendas.
Cuándo conviene decir que no
Cuando no usarías el producto. Recomendar algo que no te convence se nota, y funciona una vez.
Cuando lo que ofrecen no cubre el trabajo. Tres piezas y varias revisiones a cambio de un producto pequeño no es una colaboración, es trabajar gratis.
Cuando quieren dictar cada palabra. Si el guion viene cerrado, no te han contratado a ti, han contratado tu perfil como valla publicitaria.
Y cuando el negocio no encaja con quien te sigue. Si tu gente es de tu barrio y la propuesta es de la otra punta, no le sirve a nadie.
Cómo decirlo
Rápido y claro. Lo que quema no es el no, es el silencio de dos semanas.
Sin inventar excusas. "No me encaja ahora" es suficiente y es cierto casi siempre.
Y deja la puerta abierta si tiene sentido: "esto no, pero si algún día hacéis X, escribidme". Muchas colaboraciones buenas empiezan siendo un no a otra cosa.
Lo que no hay que hacer
Aceptar por compromiso y hacerlo a medias. Perjudica al negocio, te perjudica a ti y deja un contenido tibio que no ayuda a nadie.
Un no bien dicho hoy vale más que un sí forzado: quien te lo propuso volverá cuando tenga algo que sí encaje.