Pedir exclusividad: cuándo tiene sentido y cuándo espanta
Es una petición que sale pronto: "me parece bien, pero que no haga lo mismo con la tienda de enfrente". Tiene lógica, y a la vez es la causa de que muchas colaboraciones no lleguen a cerrarse.
Por qué incomoda tanto
Para alguien que crea contenido en su barrio, aceptar exclusividad indefinida en un sector significa renunciar a una parte de su trabajo futuro. Si el importe es modesto, lo que estás pidiendo vale bastante más de lo que estás pagando.
Cuándo es razonable
Cuando está acotada. Exclusividad en tu sector, en tu zona, durante un plazo corto y con un precio que lo refleje. "Un mes, sin cafeterías, en este barrio" es una petición normal que casi nadie discute.
Cuando hay campaña de por medio. Si estáis preparando algo concreto —una apertura, una temporada—, tiene todo el sentido que no aparezca la competencia justo esos días.
Cuándo espanta
Cuando no tiene fecha de fin. La exclusividad indefinida no se pide, se compra, y muy cara.
Cuando el sector es enorme. "Que no trabaje con nada de alimentación" deja fuera media ciudad.
Y cuando se pide después. Sacarlo cuando el contenido ya está grabado convierte una colaboración cerrada en una negociación incómoda.
Lo práctico
Si te importa, ponlo por escrito desde el principio, con plazo y ámbito concretos, y asúmelo en el precio. Y si el presupuesto es pequeño, pregúntate si de verdad lo necesitas: en una recomendación de barrio, que esa persona sea creíble te aporta más que impedirle trabajar.