Agosto cambia tu barrio: cómo plantear una campaña de verano
Hay una cosa que casi ningún manual de marketing tiene en cuenta y que cualquiera con un negocio de barrio sabe de sobra: en verano tu zona no tiene la misma gente dentro.
En unos barrios se vacía media clientela habitual. En otros llega gente de fuera que no te conoce de nada. En algunos pasan las dos cosas a la vez, en semanas distintas. Plantear una campaña de julio igual que una de marzo es tirar la mitad del esfuerzo.
Primero decide a quién le hablas
No es lo mismo querer que tu clientela de siempre no te olvide mientras está fuera, que querer que te descubra gente que está aquí solo unas semanas. Son dos campañas distintas, con personas distintas y contenidos distintos. Elegir una es mejor que hacer una mezcla tibia de las dos.
Si tu barrio se vacía
Tiene sentido bajar el volumen y concentrarlo en septiembre, o aprovechar para trabajar contenido que no caduca: cómo se hace lo que haces, quién está detrás, por qué el sitio es como es. Cosas que sigan sirviendo cuando todo el mundo vuelva.
Si a tu barrio llega gente
Entonces el verano es tu mejor momento del año, y lo que necesitas es que quien está de paso te encuentre. Ahí la gente de la zona vale su peso en oro: alguien que vive aquí todo el año y enseña dónde va de verdad es mucho más creíble que cualquier recomendación genérica para turistas.
Y cuenta con el ritmo del verano
Las respuestas tardan más, la gente se va unos días, los plazos se estiran. Si vas a montar algo para agosto, ciérralo antes de que empiece agosto.