Por qué las marcas están bajando de los grandes nombres a los perfiles pequeños
Hay un movimiento que lleva tiempo produciéndose y que este año se ha vuelto difícil de ignorar: cada vez más marcas prefieren trabajar con muchos perfiles pequeños antes que con un solo nombre grande.
No es generosidad ni una moda pasajera. Es que las cuentas les salen mejor.
Qué se rompió en el modelo anterior
Un perfil enorme llega a muchísima gente, pero a gente que no tiene nada en común entre sí. Cuando recomienda algo, buena parte de quien lo ve no lo tiene cerca, no le interesa, o ya ha aprendido a leerlo directamente como publicidad.
Qué tienen los perfiles pequeños
Menos gente, pero gente que conoce de verdad a quien publica. Cuando alguien así recomienda algo se parece mucho más a un consejo que a un anuncio, porque es literalmente lo que es.
Dónde encaja lo local en todo esto
Si llevas ese razonamiento hasta el final, aterrizas en la escala del barrio: la persona que tiene doscientos seguidores, pero que viven todos a diez minutos de tu negocio. Para una marca nacional eso es demasiado pequeño para molestarse. Para el bar de la esquina es exactamente el tamaño correcto.
Esa es la parte del movimiento a la que casi nadie está prestando atención, y es justo donde estamos nosotros.