Lo que queda cuando la colaboración termina
Se mide el día de la publicación y se olvida la semana siguiente. Pero lo que de verdad se acumula con cada colaboración no es el alcance de ese día.
Lo que se queda
El material. Fotos y vídeos que puedes reutilizar durante meses, si lo acordasteis. Muchos negocios pequeños no tienen nada decente y esto por sí solo ya compensa el gasto.
La relación. Una persona de tu zona que ya conoce tu negocio, sabe qué enseñar y no hay que explicárselo otra vez. La segunda colaboración con alguien siempre sale mejor y suele costar menos esfuerzo.
Lo que aprendiste. Qué parte de tu negocio interesó, qué preguntas se repitieron, qué producto salió y se agotó. Eso sirve para todo lo demás, no solo para la siguiente colaboración.
Lo que conviene dejar cerrado
Los derechos de uso del material: qué puedes reutilizar, dónde y hasta cuándo. Es de las cosas que más disgustos dan después y se resuelve en dos líneas antes de empezar.
Y guardar los archivos originales. El contenido en una red social depende de una cuenta que no controlas.
La pregunta final
Al terminar, dedica cinco minutos a anotar dos cosas: qué repetirías y qué no. Con tres colaboraciones anotadas tienes un criterio propio, y dejas de decidir por intuición.
Y lo más importante
Agradécelo y págalo a tiempo. En un barrio todo el mundo habla con todo el mundo: el negocio que paga cuando toca y trata bien tiene cola de gente dispuesta a colaborar, y el que no, se queda sin candidatos sin llegar a saber por qué.