Tu escaparate dice una cosa y tu perfil dice otra
Alguien ve un contenido sobre tu negocio, le interesa, te busca y encuentra información de hace dos años. O al revés: pasa por delante, le gusta el sitio, mira el perfil y parece cerrado.
Ese desajuste es la fuga más silenciosa que hay, porque no genera una queja: genera un cliente que no llega y del que nunca te enteras.
Lo que conviene revisar antes de cualquier colaboración
El horario, en todos los sitios donde esté publicado. Es el dato que más caduca y el que más caro sale: quien se planta en la puerta y está cerrado no vuelve.
La dirección y el teléfono. Suena obvio; sigue siendo el error más común tras un cambio de local.
Las fotos. Si reformaste hace un año y siguen las de antes, quien llega no reconoce el sitio.
Qué vendes ahora. Muchos negocios han cambiado la mitad de su oferta y no lo han contado en ningún sitio.
Por qué esto va antes que el contenido
Una colaboración lleva gente a mirarte. Si lo que encuentran no cuadra con lo que les han contado, has pagado por generar dudas.
Media hora revisando esto rinde más que cualquier campaña, y no cuesta nada.
Lo práctico
Antes de acordar una colaboración, haz la prueba: búscate como si no te conocieras, desde el móvil, y mira qué aparece. Lo que veas ahí es lo que va a ver todo el que llegue por el contenido.